domingo, 26 de octubre de 2008

La tarde del domingo. Impresiones del ciclista anónimo.


Marcha del Club Ciclista Ambroa.
9:00, el frío de Irixoa nos da la bienvenida. Bicis relucientes bajo el sol. Uniformes rojos y blancos y muchas Cannondale. Da comienzo la ruta ciclista del Ambroa.
Territorios que son el retrato más clásico de Galiza. Infinitas tonalidades de verdes recortadas por el ganado. Casas de piedra que custodian el camino desde siglos pasados.
Humedad y liquen entre caminos cerrados por barras que unen el cielo y la tierra.
Sequedad y grava entre caminos abiertos bajo la gran cúpula azul.
Subidas interminables que culminan en un horizonte alcanzable.
Bajadas cortas de traqueteos suaves y deslizantes entre atmósferas religiosas.
17:00. Alegres contradicciones que solo te da la bici...Y el club ciclista Ambroa.

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