domingo, 12 de octubre de 2008

La tarde del domingo. Impresiones del ciclista anónimo.

TRACATRACATRACATRACATRACATRACA...
Ah, la percusión roquera de las piedras del camino cuando sucumben bajo las gomas y huyen espantadas. Estímulo auditivo de consecuencias cardíacas, hazme bajar más rápido y aumentar tu ritmo.
TRACATRACATRACATRACATRACATRACA...
El frescor verde de las barreras de mi trazada enfrían mi visión cuesta abajo, y el polvo que marca la trayectoria de mi igual nubla mis percepciones y aumenta mi riesgo.
TRACATRACATRACATRACATRACATRACA...
Peraltes aingravitacionales donde no existen ángulos. Control imposible de dirección díscola, las piedras bailan en tu campo visual, y los árboles solo son óleos fugaces. La nitidez se centra en los alegres brillos de aleación.
TRACATRACATRACATRACATRACATRACA...
Mis manos aprietan el manillar en las curvas, y el freno no para la inercia, velocidad imprudente en el sendero descendente.
TRACATRACATRACATRACATRACATRACA...

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy guapo el relato de esta semana;-)
nos vemos
un saludo