La bicicleta, terapia y abstracción.
Cuando la vida raja salvajemente por dentro, el ser humano busca bálsamos para el dolor. Unos se refugian en dioses, otros en medicamentos sin receta, otros en el revólver.
Otros encuentran su consuelo en la bicicleta. Pero ese consuelo no consiste solo en montar en la bicicleta. En mis humildes impresiones hay un momento en las rutas en que encuentras una abstraccón mental totalmente terapéutica. A ese momento yo lo llamo el "Nirvana ciclista".
El Nirvana ciclista llega en las bajadas. No en bajadas de pista fáciles, sino en bajadas pedregosas, difíciles, que te exigen ser bueno, no por apariencias, sino por tu propia integridad física. En ese tipo de bajadas llega un momento en que únicamente existen el manillar, tú, y el camino. Y nada más. Ni problemas, ni agobios, ni recuerdos, sólo esas tres cosas. Obviamente no se es consciente del Nirvana en el momento, sino después, cuando piensas en lo que disfrutaste bajando. La mayoría de las veces ese bienestar del bajar está basado en el olvido de la presión cotidiana.
En ese sentido es que la bici es terapéutica, porque en malos momentos puede hacer que olvides, que te abstraigas. Lo único malo de esto es que los momentos de Nirvana son muy fugaces, y solo pueden ofrecer ese isntante de alivio, lo que hace que deseras seguir bajando, bajando, bajando, bajando...
Pero nunca pierdes de vista que después de bajar, tienes que volver a subir, con el esfuerzo que eso conlleva.
Este texto va dedicado a Eva Castro, por ser como es, buena gente y buena amiga. Que le vaya bien en su operación.
3 comentarios:
Muchas gracias Diego, me emocioné al leer lo que has escrito!!!
muy guapo el relato
Eva suerte en la operacion, y esperemos q pronto te veamos corriendo en fourcross, cyclo cross, rally, maraton, Dh,....
un saludo
Gracias Pablo, ya estoy en casa y mejorando. Pronto estaré encima de la bici!!!
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